Archivo de la categoría: Seguridad

Medellín, sinónimo de creatividad. De búsquedas.

 

Del 2 al 6 de octubre haremos en Medellín las V Jornadas Internacionales Ciudades Creativas.  Espacio público y cultura son los dos ejes.  La relación de ponentes es de lujo.  Puede verse todo en www.ciudadescreativas.org

Tengo el honor de co-dirigir estas Jornadas, por invitación de su Director y Presidente de Fundación Kreanta de Barcelona, Félix Manito.  Acá les dejo algunas cifras y la invitación para estar al tanto.

–       Es la quinta versión de las Jornadas: las 4 anteriores han sido en Sitges (2008), Barcelona (2009), Zaragoza (2010) y Madrid (2011).

–       Es la primera vez que se hacen en Latinoamérica.

–       Medellín fue seleccionada por el apoyo de la Alcaldía de Medellín y por su nombre internacional hoy, que es sinónimo de creatividad, innovación y cultura.

–       16 entidades participan en su organización, liderados por la Alcaldía de Medellín – Secretaría de Cultura Ciudadana y Fundación Kreanta, de Barcelona.

–       De esas 16 entidades organizadoras, 9 son colombianas: Alcaldía de Medellín, Ministerio de Cultura, Comfenalco Antioquia, Instituto urbam, de EAFIT, Museo de Arte Moderno de Medellín, Museo de Antioquia, Ruta N, Medellín Digital y ACI, Agencia de Cooperación e Inversión de Medellín y el Área Metropolitana.

–       Las otras 7 entidades organizadoras son internacionales: Fundación Kreanta de Barcelona, Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, Ayuntamiento de Barcelona, AECID – Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, Embajada de España en Colombia – Consejería Cultural, Metropolis -Asociación Mundial de Grandes Metrópolis y OEI – Organización de Estados Iberoamericanos.

–       Participarán 400 personas directamente (entrada libre) y miles podrán seguir la transmisión en por streaming (www.livestream.com/especialestelemedellin) y por las redes sociales: Facebook: http://www.facebook.com/ciudadescreativas y Twitter: @JornadasKreanta).

–       De las 400 personas que asistirán directamente, 51 vienen de otros países: México, Estados Unidos, Argentina, Panamá, Perú y Venezuela.

–       Las dos delegaciones más grandes son de la Universidad de Princeton, Estados Unidos (12 personas, de diferentes nacionalidades, varias asiáticas entre ellas) y de Panamá (11 personas).

–       Intervendrán 30 ponentes, 18 internacionales y 12 de Colombia.

–       Los 18 ponentes internacionales vienen de 7 países: Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, España, Estados Unidos y México.

–       Los 12 ponentes de Colombia son: 1 de Bogotá, 1 de Manizales y 10 de Medellín.

–       De los 10 de Medellín, 8 son experiencias creativas comunitarias, todas juveniles: Crew Peligrosos, Lengüita Producciones, El Puente Lab, Museo y Territorio, SICLas, Parcharte, Platohedro y Un/Loquer.

–       Las Jornadas se harán en 5 sedes: Universidad EAFIT, Museo de Arte Moderno, Centro de Desarrollo Cultural de Moravia, Ruta N y Museo de Antioquia.

–       Se editaron y entregarán a los y las asistentes 400 ejemplares del libro IV Jornadas Internacionales Ciudades Creativas – Madrid 2011, y se entregarán también 400 ejemplares del libro Medellín es Primavera, editado por la Alcaldía de Medellín.

–       Todas las grabaciones en video de las ponencias de las Jornadas se colgarán para su permanente consulta en www.ciudadescreativas.org

–       En 2013 se editará un libro con los textos de las V Jornadas Internacionales Ciudades Creativas.

Es una maravilla que Medellín sea sinónimo de creatividad. De permanente actividad.  De búsquedas.  Somos un laboratorio urbano, social, educativo y cultural, que sigue buscando respuestas a sus múltiples problemas en otras ciudades, en otros lugares, en otras experiencias.

 

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Convivencia, Medellín, Seguridad

Carta desde Medellín para la Cumbre de las Américas


Señoras y Señores

Presidentes de 33 países asistentes a la Cumbre de las Américas

Cartagena de Indias

Esta carta no la leerán Ustedes pero acá va, de todos modos.  Se que algunos colectivos sociales, grupos de pensamiento y universidades del mundo han mandado y mandarán a la Cumbre de las Américas cartas similares, dedicadas a proponerles que en el tema de las drogas se inicie, de una vez y con celeridad y seriedad, un importante cambio de paradigmas.

  1. En buena hora se definió que el tema de las drogas ilegales sea uno de los prioritarios de la Cumbre de las Américas.
  2. Un viejo adagio dice que cuando un problema no tiene solución hay que cambiar de problema: en el enfrentamiento contra las drogas ilegales es hora de cambiar de problema.
  3. Es necesario y urgente un acuerdo entre muchos países para que se abra con seriedad y políticamente el análisis de propuestas de descriminalización, despenalización y legalización de los consumos de algunas drogas ilegales.   Cada una de esas palabras debe ser analizada como un escenario posible, factible, para determinar los pro y los contra de cada uno de ellos vs el escenario actual, creado por la administración Nixon y recogido por Naciones Unidas en una guerra contra las drogas que requiere ser revisada y replanteada.
  4. Solo podremos tener resultados reales y significativos en la solución a los problemas derivados del tráfico y consumo de drogas ilegales cuando se equilibre la balanza de la inversión entre los proyectos de represión (persecución del narcotráfico y del negocio enorme de lavado de dinero ilegal), los proyectos de sustitución de fuentes de ingreso económico para los campesinos y los programas de reducción de demanda, es decir, los proyectos de prevención frente a los consumos y de atención y tratamiento a consumidores.
  5. Detrás del negocio de las drogas ilegales están siempre otros 3 grandes negocios de los que poco se habla, y todos 3 tienen su sede (su inicio y su final) en los países desarrollados: el negocio de los precursores químicos, el negocio de las armas y el negocio del dinero (la banca mundial, que esconde hipócritamente los dineros del narcotráfico y de otros grandes negocios ilegales).
  6. Es necesario que los gobiernos Iberoamericanos, los organismos multilaterales y las agencias de cooperación internacional inviertan mayores recursos en la reducción de la demanda de drogas.
  7. Además de equilibrar los esfuerzos entre reducción de la oferta y reducción de la demanda de drogas, se debe procurar que en las inversiones de reducción de la oferta de drogas se prioricen las acciones de desarrollo alternativo y de mejoramiento de los sistemas judiciales, por encima de las acciones de guerra.
  8. Si un porcentaje importante de lo que en los últimos 40 años se ha destinado a la guerra contra el narcotráfico se hubiera dedicado a promover programas universales y permanentes, de calidad, para el desarrollo de habilidades para la vida, la promoción de la salud, la prevención específica del consumo de drogas y el tratamiento de los adictos, seguramente otro sería el panorama de impacto en nuestros países, no solo en salud sino también en la seguridad de nuestros barrios.
  9. Y, finalmente, deben saber ya Ustedes, gobernantes de este hemisferio, que como muchas otras guerras interminables y costosas y fracasadas (¿qué guerra no es un fracaso para la humanidad?), la guerra contra las drogas debe terminarse.  Lo que debe iniciar el continente americano es una nueva estrategia global de fortalecimiento de la sociedad civil, de generación de la convivencia en nuestras ciudades desde proyectos sociales, educativos y culturales de gran envergadura. Una nueva estrategia global de generación de oportunidades y de búsqueda urgente de sociedades más equitativas y justas.  Esa debe ser la prioridad de sus gobiernos.  Esa debería ser la prioridad para ustedes, gobernantes de nuestros pueblos.

Jorge Melguizo                                                                                                                                 Abril de 2012.

3 comentarios

Archivado bajo Drogas, Medellín, Política, Seguridad

Lo contrario a la inseguridad no es la seguridad sino la convivencia

“El hecho de tener más de 200 niños, niñas y jóvenes en nuestra escuela cada semana nos permite mostrarles otra forma de vivir la calle a través del arte y la cultura.  La violencia existe en todas  partes y aquí lo que se ha generado es una alternativa de vida… otra opción”.                                                                            

Henry Arteaga, rapero, Crew Peligrosos, barrio Aranjuez, Medellín

En Medellín he repetido que lo contrario a la inseguridad no es la seguridad, o al menos no lo que siempre hemos llamado seguridad: policía, cámaras de vigilancia, operativos militares.  Digo y repito, en medio de un contexto durísimo de país y aún de ciudad, que lo contrario a la inseguridad es la convivencia.

En Medellín nos hemos propuesto en los últimos años que todo lo que hagamos tenga como resultado la convivencia.  La convivencia tiene que ser proceso, producto, resultado e indicador.

Con matices, y siendo Honduras, México y Venezuela tal vez hoy los ejemplos peores de esas violencias urbanas, seguidos de cerca por Colombia y Guatemala, toda Latinoamérica tiene hoy graves conflictos sociales, resultado de juntar la suma de inequidades y exclusiones con la suma de todo tipo de situaciones delincuenciales, organizadas y espontáneas, muchas de ellas derivadas del narcotráfico con todas sus aristas.

Cómo enfrentar la inseguridad ciudadana es la pregunta de moda, y las respuestas son de todo tipo.  Yo mismo escribí, en noviembre de 2010, un menú de 20 respuestas cortas a esa pregunta, como parte de una frustrada (y bastante frustrante) precampaña a la alcaldía de Medellín:

  1. Lo contrario a la inseguridad no es la seguridad sino la convivencia.
  2. La convivencia se construye con proyectos de urbanismo social, con acciones de mejoramiento integral de los barrios más pobres, con estrategias de educación ciudadana, con intervenciones de calidad en la educación formal, con una gran apuesta por la cultura y, en especial, por la cultura comunitaria, esa que se hace todos los días desde los barrios (y que se ha hecho casi siempre sin el Estado, a pesar del Estado y contra el Estado), con un gran trabajo de comunicación pública y con la concertación y conjugación de esfuerzos entre los gobiernos nacional, regional y municipal, y de éstos con la comunidad, las universidades, las ONG, las empresas privadas.
  3. La convivencia no es un asunto solo del gobierno, ni del Estado: debe ser un asunto colectivo, un reto colectivo.
  4. El Estado se forma en el barrio: el Estado debe llegar a todos los lugares, no puede haber lugar de la ciudad sin una fuerte presencia, integral, del Estado.
  5. Pequeñas obras físicas contribuyen mucho al mejoramiento de la seguridad: mantenimiento de zonas verdes, pintura de fachadas (y mejor: impulso a muralistas y grafiteros para que se intervengan muros y fachadas de sectores estratégicos en barrios y en calles del centro), arreglo de andenes y calles, excelente alumbrado público (y, en especial, iluminación de calidad para zonas de circulación de peatones), cambiar muros externos por otro tipo de cerramientos con jardines, flores, mobiliario urbano, obras de arte (los andenes con muros se vuelven peligrosos, otro tipo de cerramientos, más amables, mejoran la seguridad y también la percepción de seguridad).
  6. Hacer animación urbana en los espacios públicos: que los parques y otros espacios públicos sean escenario permanente de actividades culturales, deportivas y recreativas, que haya vida en esos espacios. El espacio público debe ser el espacio de la convivencia: hay que seguir avanzando también en un cambio del espacio urbano, que permita la reconfiguración de algunos barrios, de algunas comunas.
  7. Ubicar venteros estacionarios (de revistas, periódicos, dulces, frutas, artesanías, etc.) en espacios públicos de alta circulación y que la gente percibe como solos y como inseguros.   Los venteros se convierten en habitantes de esos espacios, en cuidadores, en garantes de seguridad.
  8. Es fundamental el fortalecimiento institucional y el afianzamiento de la ciudadanía: un gobierno, un Estado, más organizado, más fuerte, más integral. Una comunidad más participativa, más afianzada en su tejido social.
  9. Hay que profundizar y continuar los programas de hondo calado social, que apuntan a superar los grandes problemas estructurales: educación, cultura, bienestar social, desarrollo social.
  10. Hay que volver permanentes y universales desde la educación inicial, y con mayor énfasis en la educación primaria, los programas de formación en habilidades para la vida (prevención de consumos indebidos, prevención de violencias, hábitos de vida saludables, etc.).
  11. Hay que generar un conocimiento y reconocimiento amplio de la ciudad y de sus barrios: que las y los habitantes conozcan bien su propio entorno, que sean concientes de su geografía física, de su geografía social y de su geografía humana.  Uno no puede amar lo que no conoce, y conocer es el primer paso para valorar, para apropiarse.
  12. Hay que diseñar programas permanentes y colectivos que conduzcan a generar la cultura del respeto a la Ley, con excelentes estrategias de comunicación, innovadoras, creativas.
  13. Los delitos de cuello blanco (la corrupción, el principal) alientan otro tipo de criminalidad, por el mensaje que mandan del “todo vale” y de la impunidad.  Una política pública de transparencia, y acciones muy efectivas contra la corrupción, mandan un claro mensaje a la comunidad.
  14. No podemos dejar que la mafia, que la delincuencia, copte el poder político.
  15. Así como el aparato criminal es flexible, hay que lograr que las respuestas del Estado sean flexibles, adaptables, dinámicas: muy difícil combatir a la flexibilidad y dinámicas del crimen organizado con aparatos burocráticos, pesados
  16. A la oferta permanente que hacen en los barrios más pobres las bandas criminales, hay que oponer la oferta institucional más completa y accesible.  El Estado tiene que tener un abanico muy amplio de oportunidades para la población más vulnerable, en especial para la población joven más vulnerable.
  17. Hay que hacer un análisis permanente, propiciar el debate público y tener mejores mecanismos para la gestión de la información sobre seguridad.
  18. Las cifras de homicidio no pueden ser ni la obsesión ni el único parámetro para medir avances, fracasos y resultados.
  19. Hay que diseñar mejores métodos policiales (el Plan Cuadrantes, de reciente implementación en Colombia, es un buen ejemplo de nuevas estrategias de seguridad barrial) y también hay que implementar ajustes de fondo en el sistema de justicia para enfrentar todo tipo de economías ilegales.
  20. Y hay que entender, de una vez por todas, algo que repito en todo lado: Medellín no es una isla encantada en medio de un país en conflicto.  Entender y entendernos en este contexto es necesario para poder dimensionar cuáles son realmente los alcances posibles de nuestras políticas de convivencia y seguridad.

3 comentarios

Archivado bajo Convivencia, Medellín, Seguridad